15 de mayo.
Un día muy espacial, de festejo y esperanza.
Al maestro siempre con todo mi cariño.
A los labriegos, la esperanza de una año mejor.
Esa el la vida de festejo un 15 de mayo.
Dos celebraciones juntas, con la misma razón.
El maestro forma para el futuro.
El campesino depende del clima para alimentarnos.
El campo sufre, pero es trabajo arduo y de siempre.
Un 16 de mayo, vi esta festividad.
Los maestros siendo agasajados.
Los campesinos pidiendo por un torrente de agua.
Que del cielo, le lleva prosperidad.
Esa es la vida, de dos trabajadores.
Uno forma mentes para el progreso.
El otro produce alimentos para nuestra mesa.
Ambos contribuyen a nuestro bienestar.
Tenemos que agradecerles mucho a ambos.
Al profesor sus dedicación en aras de una escuela mejor.
Al labriego su enorme trabajo, no siempre retribuido.
Pero los dos indispensables en nuestra vida.
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